Ciclo del agua

El diseño de una red debe tener en cuenta:

  • las necesidades de agua, calculadas mediante métodos estadísticos o analíticos.
  • los recursos de agua existentes, calculados a partir de datos hidrogeológicos e hidrológicos propios de cada región.

Evaluación de las necesidades de agua


El volumen de agua necesario para el suministro a una región depende de:

  • el tipo y el tamaño de las localidades a las que se va a abastecer,
  • las necesidades municipales, agrícolas e industriales,
  • las costumbres de la población.
     

En general, se calcula la siguiente media por habitante y día:

  • comunidades rurales: de 130 a 180 litros (excluyendo las necesidades agrícolas).
  • comunidades de mediano tamaño: de 200 a 250 litros (incluyendo las necesidades municipales)
  • ciudades: de 300 a 450 litros (incluyendo las necesidades municipales), posiblemente más en grandes núcleos urbanos.

En todo caso, conviene hacer un cálculo de los sistemas de abastecimiento y distribución teniendo en cuenta las perspectivas de desarrollo urbano a largo plazo de la región.
La presencia de instalaciones públicas o de carácter industrial también debe tenerse en cuenta, siendo los valores medios de necesidad de agua los siguientes para algunos ejemplos corrientes:

  • colegios: 100 litros por alumno y día,
  • mataderos: 500 litros por cabeza de ganado,
  • centrales lecheras y fábricas de mantequilla y queso: 5 litros de agua por litro de leche tratada,
  • hospitales: 400 litros por cama,
  • plantas de vinificación: 2 litros de agua por litro de producto obtenido,
  • protección contra incendios: reserva de 120 m3 como mínimo para poder abastecer un hidrante DN 100 durante 2 horas (circular interministerial nº 465 del 10/12/1951), además de otros servicios de protección contra incendios que se puedan exigir,
  • industrias: estudiar caso por caso.

Es indispensable disponer, por un lado, de un margen de seguridad para subsanar posibles errores de cálculo, olvidos o inexactitudes que afecten a los datos obtenidos y, por otro, del rendimiento efectivo de la red.